Cultivar Cyclamen persicum
Asesoramiento para la nutrición del cultivo

Todo lo que necesita saber sobre la fertilización del ciclamen: técnicas efectivas, productos de calidad y recomendaciones útiles.

Asesoramiento para la producción del cultivo de Cyclamen persicum

  • El Ciclamen es un género compuesto de unas 23 o 24 especies, perteneciente a la familia de las Primulaceas y originario de la zona circundante al Mediterráneo oriental, principalmente. Pero también en el occidental, donde tenemos una especie endémica de las islas Baleares, el Cyclamen Balearicum.

  • El ciclamen es una planta de tipo tuberoso, con un tubérculo de tallo que condiciona de forma determinante su manejo en cultivo. Este tubérculo explica su comportamiento como “cultivo con memoria”, ya que las prácticas aplicadas durante su producción influyen directamente en su desarrollo posterior.

  • En plantas tuberosas, el estado y número de raíces es especialmente importante. En ciclamen, vaivenes hídricos que pueden resultar tolerables en otros cultivos pueden debilitar la planta, dificultando su producción y afectando a su calidad, precisamente debido a este efecto memoria.

  • El Cyclamen persicum es la especie más extendida, puesto que de ella, y desde finales del siglo XIX, se han desarrollado primero series híbridas de polinización abierta, más similares a las formas naturales, y posteriormente, las primeras variedades híbridas F1, seleccionadas por características específicas como uniformidad, tamaño, precocidad y color.

  • El ciclamen es uno de los cultivos más importantes de la horticultura viverística y uno de los más valorados por el consumidor. Esta demanda ha impulsado una amplia y compleja diversidad genética, convirtiéndolo en una de las especies ornamentales más heterogéneas y costosas desde el punto de vista genético. Existen numerosas variedades, diferenciadas por tamaño de planta y flor, precocidad, color y morfología de hojas y flores, lo que permite adaptarse a las distintas exigencias de un mercado en constante búsqueda de novedades.

  • Hay diferentes variedades, divididas en Macro, Midi y Mini, tempranas y tardías, simples y fragantes, de colores y tonos sólidos, con o sin flecos, un surtido completo que permite adaptarse a las diferentes necesidades del mercado.

  • Su producción rentable y conforme a estándares profesionales de calidad exige por parte del viverista una destreza elevada y constante durante todo el ciclo. Con un periodo productivo de alrededor de cinco meses, de los cuales tres coinciden con los meses más calurosos del año, el ciclamen representa un cultivo especialmente exigente, en el que cada detalle del manejo productivo resulta determinante.

  • Contrariamente a la creencia popular, el ciclamen es una planta planta que puede soportar el calor, pero con ciertos matices y cuidados específicos. La peor situación y el posterior origen de muchos de sus problemas, surgirá, principalmente, de la combinación de ese calor y de un exceso de agua en sus raíces.

Producción de ciclamen en España
Asesoramiento nutricional de ICL

Aspectos fundamentales para cultivar Cyclamen persicum

Sustrato

  • Su correcta elección es una de las claves del éxito productivo, quizás como en ningún otro cultivo. No escatime ni tiempo ni dinero en la elección de un sustrato que debe ser su aliado a lo largo de unos 5-6 meses.
  • El sustrato ideal debe tener una buena capacidad de retención de agua y estar bien estructurado para permitir un buen drenaje. El buen manejo de estos dos conceptos, combinado con el modo de riego adecuado a los mismos repercutirá, en un alto grado, en el éxito del ciclamen.
  • El volumen radicular y el agua disponible determinan el número y el tamaño de las hojas. Y el número de hojas y su tamaño, no solo le darán un aspecto armonioso y compacto a la planta, sino que influirán en el número y tamaño de las flores. Por tanto, procure no perder raíces, porque, aunque éstas no se vean, sí que contribuyen en el resultado visual de un ciclamen de calidad.
  • Un factor muy importante es la granulometría. Se debería tener en cuenta incluso, si va a producir un ciclamen Midi, o un Midi/Maxi. En una maceta pequeña (de 6 a 12cm Ø) debería elegir porciones medias. En macetas grandes (de Ø12cm en adelante), porciones medias/grandes. Acompañe su decisión con la maceta adecuada, teniendo presente factores como: altura, material, grosor de pared, nº de agujeros, con o sin borde inferior.
  • La tendencia del uso de sustratos con menos turba o libres completamente ella, puede suponer otro reto. Según el % de turba que deje de estar presente en la mezcla, podemos tener que hacer frente, y en diferente grado a:
  1. Pérdida de capacidad de intercambio catiónico (CIC). El sustrato puede dejar de mantener el pH en valores estables de forma inesperada.
  2. Pérdida de poder de retención de la humedad, el sustrato puede secarse demasiado, y deshidratar las raíces.
  3. Algunos componentes añadidos, en su proceso de descomposición, pueden “robar” N imprescindible para nuestra planta. Inicialmente se nos puede presentar con hojas jóvenes de un verde claro.
  • La adición de un humectante como el H2Gro ED, en sus dos formatos y modos de aplicación, le ayudará mucho en cualquier época del año, pero más si cabe, en los periodos más calurosos. Le amortiguará la heterogenia física de los diferentes componentes del sustrato. La rehidratación será más rápida y fácil, perdiendo menos agua y abono. Observe sus efectos, y adapte la frecuencia y cantidad de cada riego para aprovechar los beneficios de este producto.

Agua de riego

  • La elección del sistema de riego utilizado para el ciclamen debe ir en consonancia con el manejo de los todos los factores de producción. Dado que el control del agua tiene una altísima importancia, elija aquel que le permita proporcionarle a la planta las mejores condiciones. Es habitual usar diferentes modos de riego dependiendo del ciclo de la planta.
  • La calidad del agua de riego afecta fuertemente al cultivo: en concreto, el agua dura (rica en bicarbonatos) tenderá a elevar progresivamente el pH del sustrato, bloqueando la asimilación de algunos microelementos, como el Fe. Mantenga bajo control el pH del agua y del sustrato para mantenerlo entre 5’5 y 6’5. En el caso de aguas con pH alto, intervenga con fertilizantes acidificantes solubles en agua específicos para aguas duras, o directamente con ácidos, poniendo mucha atención en no sobrepasar las necesidades de nitrógeno del ciclamen.
  • El primer momento crítico del cultivo es el trasplante, preocúpese mucho de generar y mantener las primeras raíces. Lo logrará dejando secar ligeramente la parte superior del sustrato entre riego y riego con el fin de mantener el tubérculo sano, pero también para ayudar a que las raíces colonicen al máximo la maceta. Esas raíces le darán seguridad y tranquilidad cuando tenga que afrontar el segundo momento crítico, la separación de las plantas (aprox. unas 6-8 semanas después del trasplante). Con el fin de anticiparse a problemas posteriores de diversa índole, céntrese en conseguir muchas raíces secundarias y cuya apariencia se acerque lo más posible al color blanco.
  • Por lo general, entre el trasplante y la separación, las macetas (que están juntas para mejorar la humedad y la temperatura) se riegan mediante aspersión. Lo más habitual es hacerlo manualmente con manguera y salida tipo “ducha fina”. Sin embargo, en algunas instalaciones se riegan sobrevolando las plantas con barra de riego.
  • En cuanto a la cantidad de agua aportada, no es necesario llegar a la saturación para provocar efectos no deseados. Bastaría con ligeros excesos que se escapen de nuestro control, para provocar un desarrollo excesivo de la parte aérea.
  • En la época de calor, programe los riegos para que le dé tiempo a la parte superior del sustrato a drenarse, ligeramente antes de las horas centrales del día. La idea es evitar el colapso radicular. Recuerde: mucha agua y mucha temperatura son la antesala de muchos problemas.

Luminosidad

  • La gestión de la luz en el ciclamen es importante por dos motivos. El principal es que, tamizando la entrada de luz mediante el sombreado exterior, podemos controlar relativamente la temperatura en el interior del invernadero. El sistema más tradicional y habitual es el blanqueado de los plásticos o cristales. El C. persicum presenta una estructura de planta en que la difusión de la luz mejora el crecimiento y la floración.
  • A parte del control de la temperatura, se necesita proteger las hojas y flores de las quemaduras del sol directo, así como su tamaño, sobre todo en primavera-verano. Pero, sin embargo, en otoño-invierno los ciclámenes deben tener la suficiente luz para que la planta realice todas sus funciones biológicas con normalidad y obtengamos una planta recia y compacta. He ahí otro de los retos para el productor. En estos casos, lo más recomendable es controlar la luz mediante el uso de mallas de sombreo, preferiblemente automatizadas y de color blanco o gris. Si usa las pantallas térmicas a tal efecto, no olvide que su uso reducirá la capacidad de ventilación por convección; y tenga en cuenta las consecuencias que una ventilación insuficiente le pueden causar a sus ciclámenes.
  • En cuanto a la cantidad de luz, lo ideal es un rango entre 15-20.000 lux y de entre 35-40.000 lux, dependiendo del estadio fenológico de la planta, la latitud, temperatura, variedad-maceta, etc… Mida la cantidad de luz y procure que en el interior de su invernadero no se superen los 50.000 lux.

Temperatura

  • Aunque se considera que la temperatura óptima de cultivo del Cyclamen persicum se sitúa entre 13 y 18 ºC, este dato resulta hoy insuficiente para predecir con precisión la floración, especialmente debido a los frecuentes picos de temperatura. Para una programación más fiable, se recomienda utilizar el concepto de ADP (Average Daily Temperature o temperatura media diaria).
  • Este valor, obtenido mediante una sonda correctamente instalada en el interior del invernadero y a la altura del cultivo, junto con la información varietal proporcionada por el proveedor, permite estimar el momento óptimo de comercialización (relación tamaño de planta–floración). Mantener controlada la temperatura media diaria facilita además la toma de decisiones sobre sombreado, riego y ventilación.

Fases del cultivo del ciclamen

ETAPA 1: Propagación

La germinación se confía a empresas especializadas en la propagación de plántulas y se realiza mediante siembra en condiciones fitosanitarias controladas. Desde la germinación hasta la entrega al vivero, transcurren aproximadamente entre 16 y 18 semanas.

ETAPA 2: Plantas jóvenes

Dependiendo del tipo de planta, la maceta de destino y la época del año, las plántulas se ofrecen en alvéolos de diferentes tamaños, generalmente con 60-72-84-104-128 plantas para Macro-Maxi-Midi y con 128-240-264-288 plantas para Midi-Mini-Micro.

ETAPA 3: Enmacetado

Trasplante directamente a la maceta final de venta entre mayo y junio. Plante de forma que la parte superior del tubérculo quede visible por encima del sustrato. El formato más producido es Ø13-14cm para series Midi-Maxi. Pero en Iberia ya empieza a ser más habitual producciones de Ø11-12cm para Mini y Ø16-17cm para Maxi ejemplares. Muy recomendable el uso de macetas con borde inferior para Midi-Maxi.

Productos recomendados

Fertilizantes y otros productos recomendados para cada etapa del cultivo

Es muy probable que el Cyclamen persicum no sea un cultivo que necesite una fertilización desde el primer momento tras el trasplante, algunos expertos incluso lo desaconsejan. Sin embargo, si es recomendable que el plantel se nos entregue abonado. En caso de utilizar un abono de arranque como el Start&Grow, hágalo usando la mínima dosis.

Debido a todo lo mencionado con anterioridad, le recomendamos aportar al sustrato una dosis de 1-2 kg/m3 de Osmocote Exact HighK 8-9M.

* La dosificación precisa se debe determinar de acuerdo con las características ambientales y de cultivo del ciclamen.

Visualizando 0 de 0

En la medida en que el sistema radicular sea el que le corresponde al tamaño y semanas de cultivo, riegue y abone con Peters o Universol de forma progresiva, controlando frecuentemente que los valores de CE en sustrato se encuentren en torno al 1’4mS.

Si la fertirrigación está asociada a la fertilización con Osmocote, es necesario reducir las dosis de fertirrigación.

Estos son algunos ejemplos de fertilización según el tipo de maceta:
Formato ciclamen Maxi: Peters Professional Pot Plant Special 16+11+32+TEfertirrigado en gotero a dosis de 2 a 4 g/L por semana.
Formato ciclamen Midi: Peters Professional Pot Plant Special 16+11+32+TE fertirrigado en gotero a dosis de 2 a 3 g/L por semana.
Formato ciclamen Midi: Peters Professional PotPlant Special 16-11-32+TE fertirrigado en gotero a dosis de 1 a 2 g/L por semana.

En el caso de agua con HCO3 < 210 mg/l y Ca < 60 mg/l, le recomendamos que use Peters Excel CalMag FinisherSW 14-5-21+7CaO+2MgO+TE o bien Universol SoftWater213R 14-7-22+5CaO+2MgO+TE.

En caso de agua dura, sustitúyalo por Peters Excel HW Finisher 15-10-26+2 MgO+TE o bien Universol Hard Water 225 11-10-28+2 MgO+TE.

Observe la parte superior del tubérculo para anticiparse ligeramente a la formación de la corona floral. Para el ciclamen, el K es muy importante en todas las fases del cultivo, más si cabe cuando nos acerquemos al momento de la prefloración, lo tendremos en cuenta. Es probable que sea necesario aportar quelato de Fe y alguna fertilización extra de Sulfato de Magnesio.

El nitrógeno, obviamente, es un elemento importante, pero en el caso del ciclamen se deben controlar las UF totales, es habitual que, por diferentes aportes, la cantidad total exceda lo estrictamente necesario. Su demasía nos puede provocar hojas demasiado grandes y también plantas “blandas” susceptibles de ser más atacadas por diversas plagas. No obstante, si observa que las hojas jóvenes son de un verde demasiado claro o que la planta en general carece del vigor habitual, es posible que necesite un aporte extra con 1 o 2 riegos de Ca2NO3.

Visualizando 0 de 0

Continúe con la fertirrigación controlando que los valores de CE se encuentren en torno al 2 y con un 2’5mS como máximo en sustrato.

En caso de combinar la fertirrgiación con Osmocote, reduzca las dosis proporcionalmente.

Estos son algunos ejemplos de fertilización según la maceta:

Formatos Ciclamen Maxi-Midi: Peters Professional PotPlant Special 16-11-32+TE alternado con Universol Violet 10-10-31+3MgO+TE fertirrigado en gotero a dosis de 3 a 5 g/L por semana.
Formatos Ciclamen Mini: Peters Professional Pot Plant Special 16-11-32+TE alternado con Universol Violet 10-10-31+3MgO+TE fertirrigado en gotero a dosis de 2 g/L por semana.

En caso de aguas “duras” le recomendamos aplicar Peters Excel HardWater 15-10-26+2MgO+TE o Universol HardWater225 11-10-28+2 MgO+TE, alternándolos con Universol Violet 10-10-31+3MgO+TE.

En caso de agua “blanda” le recomendamos que use Peters Excel CalMag FinisherSW 14-5-21+7CaO+2MgO+TE o bien Universol SoftWater213R 14-7-22+5CaO+2MgO+TE.

Visualizando 0 de 0

Preguntas frecuentes

Estas son algunas preguntas que suelen hacernos los productores de ciclamen

Por norma general, son perjudiciales, pero no hasta el punto de muerte si logramos reducir la situación: Tª alta + Humedad alta.

Minimizar las altas temperaturas evitará la ralentización del crecimiento del ciclamen. Con temperaturas altas reduzca la dosis en fertirrigación, es probable que el agua+abono se evapore antes de que las raíces la puedan absorber; subiendo progresivamente la salinidad y dañando las raíces secundarias. El humectante H2Gro le podrá ayudar ralentizando esa evaporación.

El ciclamen gusta de tener una red extensa de raíces secundarias. Este tipo de estructura radicular es la que más necesita de mayor espacio entre los elementos que componen los sustratos para colonizar con facilidad y no padecer asfixia en ningún momento. Esponjee bien los sustratos antes del enmacetado y posteriormente evite oprimirlos dentro de la maceta. Tenga especialmente cuidad en el caso que no haya seguido las indicaciones, y tenga un sustrato de grano medio/fino.

Depende muchos factores, el primero, la variedad. Pero con la información descrita anteriormente estamos seguros de que entenderá que el control de la luz y la ventilación, le pueden evitar problemas durante el cultivo. Calcule un espaciado adecuado, y evite el riesgo de tener espacios después por bajas. Cuente aprox. con unas 14 plantas/m2 para variedades de porte medio en maceta de 14cm.

El principal motivo es para obtener una floración más homogénea y abundante. También se puede hacer para eliminar flores maduras.

Tras la aparición de las primeras 1 o 2 flores. Cuando estamos preparando la planta para la venta.

Hay dos formas de hacerlo:

  1. Deslice el pedúnculo entre sus dedos, y cuando llegue a tocar el cáliz, haga un pequeño giro para romperlo y que se quede solo el “tallo”. Nota: preste atención, y que esta forma de operar no le suponga un elemento de pudrición en el “corazón” de la planta. Si su invernadero no presenta excesiva HR, se secará sin mayores problemas.
  2. Eliminando el pedúnculo directamente desde la base. Para llevar a cabo esta operación correctamente, es fundamental realizarla a primera hora de la mañana, cuando la planta tiene una mayor turgencia y el tallo se desprende fácilmente con un pequeño giro de muñeca. De este modo se intenta que se asemeje a un corte; con un tirón el tubérculo podría sufrirlo más como un desgarro, provocando una via de acceso para hongos y/o bacterias.

El Tarsonemus pallidus es el ácaro más común en el ciclamen; tiene un ciclo de reproducción muy rápido, especialmente durante la estación cálida, y prefiere las zonas más húmedas de la vegetación. Preste atención a los primeros indicios de su presencia.
Los tratamientos químicos deben utilizarse con antelación y de forma sistemática. La lucha biológica, con el lanzamiento de insectos o ácaros depredadores, puede ser de ayuda si previamente hemos hecho un programa integrado para ello.

Es unas de las plagas más dañinas para el ciclamen pues además de los efectos estéticos que provoca, es un ávido succionador de savia. Sus efectos sobre las hojas y flores incipientes, las dejarán deformes hasta el final del cultivo. Pero por si no fueran pocos los daños directos, indirectamente actúan como vectores de virus. Ejerza la prevención y monitoree su presencia mediante trampas adhesivas azules. Es importante actuar con prontitud pues advertir su presencia es difícil y se desarrollan rápidamente.

Este hongo se desarrolla en las mismas condiciones climáticas (15-20 °C) que son óptimas para el cultivo del ciclamen. Para el cultivo del C. persicum el concepto de prevención incluye el control agronómico del cultivo y la limpieza de las instalaciones. En la lucha contra la Botrytis cinerea: la fertilización con las UF justas de nitrógeno, condiciones climáticas secas, buena ventilación, eliminación de las flores demasiado maduras (para no provocar una herida en el tubérculo, elimine la flor y el cáliz, pero procure dejar el pedúnculo).

Estos hongos y otros como: el Fusarium oxysporum f. sp. Cyclaminis o el Cylindrocarpon, etc… se le presentarán, en general, como una especie de heridas o podredumbres en la zona bascular y basal de la planta. Obviamente, merecería un capítulo aparte la descripción de los diferentes efectos para saber cuál de todos los hongos es, y aplicar el funguicida indicado. Consulte a su Técnico en la zona.

Le recomendamos que, mediante el control meticuloso de los parámetros descritos anteriormente, y la limpieza de las instalaciones, no tenga que llegar a esa situación, pues algunos de esos hogos son realmente devastadores.

Recuerde: en general, mucha agua y mucha temperatura dan la bienvenida de hongos. Otra medida preventiva es añadir algún funguicida biológico al sustrato.

El Gloeosporium cyclaminis (también llamado Cryptocline cyclaminis), es uno de los hongos responsable de la antracnosis del ciclamen y cuyo desarrollo y propagación se ven favorecidos por ambientes templados y húmedos. El control químico debe implementarse como una medida preventiva y posiblemente curativa. Para combatir agronómicamente la enfermedad, es necesario reducir la humedad en el invernadero, espaciar las plantas, mantener la parte vegetativa seca y limpieza de las instalaciones-material.

Esta es una bacteria, también llamada Pectobacterium carotovorum causa la pudrición del bulbo. Las enfermedades por Erwinia suelen ser consecuencia de “descuidos” en control agronómico, como cambios de temperatura, encharcamientos, tubérculos plantados en profundidad, una fertilización con exceso de nitrógeno, etc… No hay productos fitosanitarios antibióticos que puedan usarse en la agricultura, por lo que es necesario el meticuloso control agronómico que merece el ciclamen: evite la humedad excesiva con temperaturas superiores a 25°C o < 10°C, evite el riego irregular y en las horas centrales, evite una la fertilización irregular, elimine inmediatamente las plantas y materiales infectados, y desinfecte el material y las zonas que hayan estado en contacto con las plantas enfermas.