Cultivar lavanda
Asesoramiento para la nutrición del cultivo
Todo lo que necesita saber sobre la fertilización de la lavanda (Lavandula spp): técnicas efectivas, productos de calidad y recomendaciones útiles.
Asesoramiento para el cultivo de lavanda (Lavandula spp)
La lavanda es posiblemente una de las plantas más “nuestras”, puesto que una buena parte de las casi 50 especies que componen el género, son originarias del Mediterráneo Occidental.
La Lavandula spp. pertenece a la familia de las Lamiaceae, pariente, por tanto, del romero, la salvia, la albahaca o la menta.
Sus usos culinarios, medicinales, cosméticos, etc… han hecho que las distintas especies se hayan ido adaptando a otras regiones.
La fuerte demanda como cultivo industrializado, pero también como ornamental, para los mercados del centro y norte de Europa, han resultado en un “boom” de variedades por parte de las empresas obtentoras. Hablamos de más de 300 nuevas variedades y/o cultivares, a elegir entre propagación por esqueje o por semilla, colores de la flor, portes, etc.
Sin entrar en las particularidades de cada variedad, vamos a centrarnos en las recomendaciones para las principales especies: angustifolia, stoechas, intermedia, dentata, latifolia, pinnata o multífida.

El cultivo de lavándula tiene varios fines: ornamental y para la extracción de aceites

Es un cultivo muy apreciado por su evocación mediterránea
Aspectos fundamentales para cultivar lavandas
Sustrato
- Al igual que sucede con otros “cultivos delicados de raiz”, la elección del sustrato más adecuado será nuestro primer acierto para el éxito productivo de la lavanda.
- La lavanda requiere un sustrato que sea capaz de mantener una humedad uniforme, pero con una porosidad que garantice una buena aireación radicular.
- Es recomendable que los drenajes tras los riegos sean más bien rápidos, para evitar saturaciones prolongadas.
- El sustrato ideal para la lavanda es de pH neutro hacia alcalino, es decir, un pH entre 6,5-8.
- Elijamos un sustrato con un pH que tenga en cuenta el efecto de riegos continuos con aguas duras o blandas. Una buena elección podría ser partir de un pH de 5,8-6,5. Se podría llegar a prescindir de un abono de arranque.
- En cuanto a su composición, diversos motivos son los que nos han alejado de la turba como base. Ahora podemos encontrar cultivos donde la fibra de coco ha tomado el protagonismo, pero también con la combinación u adición de otros materiales como: cascara de arroz, fibra de madera, la clásica perlita, arcillas o las piedras volcánicas (puzolanas).
- Los “ingredientes” del sustrato elegido y sus porcentajes, se deben tomar muy en cuenta para elegir la forma en que regamos y como fertilizamos. La adición de un humectante como el H2Gro ED, le ayudará mucho a uniformizar la heterogenia física de los diferentes componentes del sustrato. La rehidratación será más rápida y fácil, ayudándole a ajustar mejor los tiempos de riego.
- Recuerde que la disminución de la turba en los sustratos disminuye el poder tampón y puede provocarnos bajadas súbitas e inesperadas de pH, sobre todo tras fuertes lluvias o en zonas de aguas blandas. También en aguas osmotizadas.
Agua de riego
- La forma de regar es la otra herramienta clave en el éxito y debe ir armonizada con la elección del sustrato.
- Es preferible que riegue mediante el sistema de gotero o de gotero en línea. Los riegos por inundación o por aspersión son posibles, pero no recomendables debido a su dificultad en la precisión. En cualquier caso, H2Gro ED le facilitará el ajuste de los programas, observe sus efectos, y adapte la frecuencia y cantidad de cada riego para aprovechar los beneficios de este producto.
- Si no hemos elegido el sustrato “ideal”, tendremos un plus de complejidad y nuestra forma de regar tendrá que ser aún más precisa. Tendremos que regar con menor cantidad de agua y con más frecuencia, para evitar saturar el sustrato.
- No obstante, los riegos también han de llegar a drenar, recordemos que la lavándula es sensible a CE altas.
- Ponga especial atención a la calidad de los fertilizantes utilizados en fertirrigación. Use compuestos de máxima pureza para evitar un exceso innecesario de sales no asimilables en el sustrato.
Luminosidad
- La lavándula es una planta que requiere pleno sol y esas son las condiciones que debemos buscar. La gran mayoría de la producción se realiza al aire libre, pero a pesar de ello, un marco de plantación muy denso, incluso en exterior, nos puede provocar problemas colaterales.
- Si planta en exterior, pero su climatología carece de vientos, espacie más las plantas, súplalo con mayor cantidad de luz por planta. En las lavandas, más luz, es antesala de planta de mayor calidad.
- La falta de luz provoca: lavandas más débiles que serán más atacadas por plagas y hongos, menos compactas (entrenudos más largos y menos hojas) y también menos cantidad de flores. Pero también sus flores y tallos serán menos aromáticos y sus aceites esenciales serán de peor calidad.
Fases del cultivo de la lavanda
ETAPA 1: Propagación
Planteles producidos a partir de esquejes (generalmente protegidos por “royalties”), o a partir de las siembras de semillas.
ETAPA 2: Plantas jóvenes
Realice las plantaciones procurando que las plántulas no se queden enterradas bajo el nivel del sustrato. Mantenga el tercio superior del sustrato, seco; y el tercio inferior, húmedo.
ETAPA 3: Enmacetado
Según el mercado de destino, seleccione el formato de producción (desde macetas de Ø 12cm hasta Ø 25cm). Como se suele producir al aire libre, procure proteger las macetas del cultivo del golpe directo del sol sobre ellas.
Productos
Fertilizantes recomendados para cada etapa del cultivo de lavanda
- Las raíces de la lavándula son sensibles a la saturación de los sustratos y también a una CE elevada. Por eso en el momento del trasplante se podría evitar la adición de un abonado de arranque. Sin embargo, sí que es recomendable que el plantel se nos entregue bien enraizado y abonado en su justa medida.
- Los microelementos en la lavándula son muy importantes a lo largo de todo el proceso productivo. Debemos evitar sus carencias por este orden de importancia, Fe, Mn, Zn, B, Cu, Ni y Mo; por eso recomendamos la adición al sustrato de Micromax Premium con dosis de 500g/m3.
- Es muy recomendable para poder mantener controlados los niveles de pH, la incorporación al sustrato de limos o de nitrato cálcico. Nosotros, en lugar del nitrato, recomendamos la adición del nuevo Cal-BOOST, donde el N, el Ca y el Mg acompañarán con su liberación controlada el proceso productivo de la lavándula a lo largo de 2 o 3 meses. En cuanto a la dosis, siga las recomendaciones de su distribuidor o Técnico de ICL, porque es un compuesto que tendrá que combinar con la dosis de su Osmocote habitual. Una buena base sería Osmocote Exact High K 12-8-19+1,8MgO+TE de 3-4M o 5-6M, o bien Osmocote 5 16-8-12+2,2MgO+TE de 3-4M o 5-6M. Consulte el producto y la dosis a su distribuidor o Técnico de ICL.
- Si generamos y mantenemos un buen sistema radicular, tendremos más facilidad en el proceso productivo. Para ello, en esta fase, recomendamos fertirrigar 1 o 2 veces con Peters Professional Plant Starter 10-52-10+TE dosificado a razón de 0,5-1 g/L.
- El objetivo es obtener plantas compactas. Por lo tanto, se recomienda usar un programa de nutrición adecuado para tal efecto. No obstante, si sus formatos contemplan pinzados para favorecer plantas ramificadas, evite fertirrigar justo antes o justo después de esa acción.
- Si prefiere controlar el crecimiento mediante reguladores, le recomendamos el uso de Bonzi. Consulte la dosis con su distribuidor o Técnico ICL dependiendo de la compacidad genética de su variedad.
- La utilización de un fertilizante de liberación controlada mezclado en su sustrato le ayudarÁ a mantener la planta abonada, sin necesidad de regar, incluso en periodos de lluvia (producción en exterior) o de mucha humedad (producción interior).
- Controle en el sustrato (2:1), especialmente en épocas de altas temperaturas, los valores de CE entre 0,7 y 1,4 mS/cm. Ajuste la fertirrigación a esos valores:
- Con aguas blandas: Universol SoftWater 312R 18-7-12+6CaO+2MgO+TE.
- Con aguas duras: Universol Blue 8-11-18+2,5MgO+TE.
- Si precisa recuperar el estado de sus raíces, haga 1 fertirragación con Peters Professional Plant Starter 10-52-10+TE dosificado a razón de 1 g/L. Asegúrese de que ya posee un buen sistema radicular antes de un pinzado o poda, en caso contrario, las posibilidades de colapso de la planta aumentarían.
- Es el momento de preparar a la planta para una floración abundante antes de la venta. Intente que el K domine los equilibrios en la fertirrigación.
- La utilización de un fertilizante de liberación controlada mezclado en su sustrato mantendrá atractivo el aspecto de sus lavandas a lo largo de toda la cadena de negocio.
- Intente controlar en el sustrato (2:1), especialmente en épocas de altas temperaturas, los valores de CE entre 0,6 y 1,3 mS/cm. Ajuste la fertirrigación a esos valores:
- Con aguas blandas: Universol SoftWater 213R 14-7-22+5CaO+2MgO+TE. Si está cultivando en interior o ya hay un alto contenido en N, puede alternar con Universol Special 127 5-10-36+5MgO+TE.
- Con aguas duras: Universol HardWater 225 11-10-28+2MgO+TE.
- Si precisa recuperar el estado de sus raíces, haga 1 fertirragación con Universol Basis 4-19-35+4,1MgO+TE
Preguntas frecuentes
Preguntas clave y respuestas técnicas sobre el cultivo de la lavanda
Por su origen mediterráneo, las plantas no son susceptibles de sufrir daños por altas temperaturas o por cultivarse al sol.
En cambio, sí pueden sufrir daños, y muy graves por colapso o por ataques de hongos, si junto a esa temperatura alta, está presente una alta humedad.
Evitemos regar copiosamente en las horas centrales del día.
La lavanda es muy sensible a la pudrición de tallos y raíces (Colletotrichum spp., Chalara elegans, Phytophthora spp. y Phoma). En el caso del Phoma, empieza tiñendo de manchas negras las hojas.
Otros muchos hongos pueden afectar al cultivo, la mayoría muy mitigables con un preciso manejo del riego y de la humedad.
Es muy importante. Tras el drenaje del agua en la maceta, el aire presente nos ayudara a que las raíces presentes estén sanas; pero también a la generación de nuevas raíces secundarias.
Tenga especialmente cuidado en el caso de que no haya seguido las indicaciones anteriores, y tenga un sustrato de grano medio/fino.
Sí, puede estarlo. Cultive en un entorno limpio y sano, controlando las hierbas no deseadas. Aplique trampas cronotrópicas para controlar y capturar los insectos. Es posible tanto el control químico como el biológico (sueltas de depredadores).
Sí, los pulgones pueden perjudicar el cultivo de lavanda, ya que además de causar daños físicos/estéticos, también son peligrosos como vectores de virus. Es posible su control tanto químico como biológico.
Los trips son insectos peligrosos por sus daños directos e indirectos como vectores de virus. Para el cultivo de lavanda, recomendamos vigilar su presencia mediante trampas adhesivas azules. Es importante actuar rápidamente con herramientas de defensa.


