Día Mundial de la Agricultura
El 9 de septiembre es un día de celebración pero también de reflexión en todo el mundo
En esta página:
No hace falta destacar la importancia de la agricultura para la alimentación de toda la humanidad, sin embargo, no está exenta de los retos que el mundo se enfrenta en la actualidad, en las mejoras necesarias para un buen uso de los recursos naturales.
La agricultura pasa por un momento de transformación en el que tanto productores como empresarios y consumidores son cada vez más conscientes de la necesidad de pensar en modelos sustentables, amigables con el ambiente y confiables tanto desde el punto de vista económico y con la salud de la sociedad.

Por eso son cada vez más los agricultores buscan alternativas para lograr cultivos productivos, con altos rendimientos, con productos de alto contenido nutritivo y que sean más rentables. Para lograr esto, es necesario mantener la mente abierta, no existe una solución única, un producto milagro, esto radica más bien en una solución holística de todos los factores que afecta al cultivo, por ello es indispensable la implementación de nuevas tecnologías que van acorde al problema que el productor se enfrenta en su huerta e innovar constantemente para una mejora continua.
Por ello, tenemos que tomar en cuenta factores como los que se mencionan a continuación:
Innovación constante
El mundo está en constante transformación, por eso hay que estar abiertos a probar productos y procesos innovadores que enfrenten los problemas actuales o promuevan la sustentabilidad a futuro. Algunos ejemplos de esto son:
- Procesos innovadores: Prácticas como la agricultura de precisión, que permiten hacer un uso eficiente de recursos como el suelo y agua, aplicación correcta de insumos como fertilizantes y agroquímicos. Con este tipo de prácticas, se desperdicia menos agua y menos nutrientes mientras se logra el máximo potencial de calidad y rendimiento de los cultivos. Algunos de los componentes de este tipo de agricultura son los sistemas avanzados de irrigación, irrigación por goteo, fertirrigación, el uso de surfactantes de tierra, entre otros.
- Productos innovadores: Desde tecnologías de fertilización foliar, hasta productos con una huella de carbono más baja, fertilizantes de liberación controlada o bioestimulantes, pueden ayudar a mantener la calidad y rendimientos en el nivel más alto posible.
- Eficiencia en el Uso de Nutrientes: Al desarrollar un plan de fertilización efectivo, se puede minimizar la pérdida de nutrientes manteniendo la salud de las plantas y su potencial de crecimiento óptimo.
Versatilidad e información
Al adoptar prácticas como la rotación de cultivos, los cultivos de cobertura, aplicaciones orgánicas como abono y composta se puede cuidar la fertilidad del suelo a largo plazo, reponiendo los nutrientes extraídos tras la cosecha, facilitando los ciclos de nutrientes y mejorando la estructura del suelo, haciendo que los cultivos futuros se vean beneficiados.
Adicionalmente, con los cambios impredecibles en el medio ambiente, temporadas de sequía o exceso de humedad, inviernos más cortos, etc. Nos enfrentamos a condiciones únicas en cada temporada, plagas más resistentes y estrés ambiental más complejo y difícil de prever.
Por eso es crucial que los agricultores estén al día con información actualizada, las últimas innovaciones, productos, estudios y ensayos de campo en todo el mundo, para así poder tomar las mejores decisiones posibles. Para esto, siempre es útil contar con la mejor asesoría posible.
Con la mira en la sustentabilidad y la seguridad alimentaria
Si todos mantenemos la mira en la sustentabilidad, el resto viene como consecuencia: Al cuidar la fertilidad de la tierra y optimizar el uso de los recursos naturales, nuestros cultivos se mantendrán saludables, resistentes a los estreses ambientales y con rendimientos consistentes a largo plazo. Y esto representa beneficios a lo largo de toda la cadena productiva:
- Menor inversión en agro-insumos y mano de obra gracias a la adopción de prácticas que maximicen la eficiencia en el uso de nutrientes y minimicen el desperdicio.
- Mayor calidad en el producto final al proporcionar a las plantas los nutrientes necesarios para alcanzar su máximo potencial.
- Mayor rentabilidad, al lograr mejores rendimientos y mayor calidad, se puede negociar el mejor precio y con una mayor vida de anaquel, minimizar el desperdicio.
- Seguridad alimentaria, al asegurarnos de producir las cantidades necesarias para alimentar a la creciente población mundial, y hacerlo con producto final con mayor calidad y contenido nutricional.
Esta es la mentalidad con la que ICL celebra el Día Mundial de la Agricultura y esperamos que cada vez sean más las personas que abordan el impacto de la agricultura de esta manera.


